Al trabajar este tema nos podemos encontrar con ideas previas como:
1. El el mundo hay y habrá alimentos de sobra para todos.
El alumnado suele tener la certeza de que en el mundo hay alimentos para todos, es decir, desde la perspectiva de los niños y niñas que viven con sus necesidades básicas cubiertas, es complicado pensar que no haya alimentos para toda población mundial. A los niños y niñas ( y a muchos adultos), les llega el mensaje de que la causa de la desnutrición en muchos países es únicamente la falta de recursos económicos para adquirir alimentos. La profunda crisis alimentaria y sus causas, que traen consigo el reparto desigual de alimentos y la desnutrición, no es un tema que se divulgue, sobretodo en la etapa de educación primaria. Nuestra función como maestros y maestras es alertar sobre esta realidad y sus causas, que a continuación explico.
Según el informe Cómo afrontar la crisis alimentaria mundial (ONU, 2008) la actual crisis alimentaria mundial se debe, por una lado, a la subida de los precios de los alimentos básicos (arroz, soja, trigo...); combinada con malas cosechas y con la disminución de las reservas de alimentos, lo que limita el acceso a los más pobres de los países en desarrollo a estos alimentos.
Esta crisis niega uno de los derechos humanos elementales, el derecho a no padecer hambre ni desnutrición (Conferencia Mundial de la Alimentación, resolución 3348 (XXIX) de 17 de diciembre de 1974.), pero también es un obstáculo para el desarrollo de los pueblos, ya que compromete la salud, el bienestar de las madres y la capacidad de ganarse el sustento.
Por lo que hace referencia a las madres/mujeres, cabe decir que son la parte más afectada de esta crisis, ya que son las últimas a ser alimentadas en los hogares pobres. El hambre repercute en la educación de derechos de igualdad de género, y va en detrimento de la educación y la salud de la comunidad.
Por otro lado el cambio climático y las sequías recientes de países productores, dificultan la producción necesaria de alimentos que demanda nuestro planeta, cada vez más poblado. El aumento del precio de la energía encarece la agricultura ( abonos, semillas, trasporte, maquinaria), lo que implica la baja productividad agrícola.
Otro aspecto a destacar es el aumento de la renta para algunos habitantes en los países de desarrollo, la urbanización, que disminuye la superficie de las explotaciones agrícolas, obliga a los agricultores a trabajar tierra frágiles ecológicamente. Los cambios de la dieta en los centros urbanos (basados en proteínas e hidratos de carbono)también repercute en una mayor producción de carne y sus derivados.
El alumnado suele tener la certeza de que en el mundo hay alimentos para todos, es decir, desde la perspectiva de los niños y niñas que viven con sus necesidades básicas cubiertas, es complicado pensar que no haya alimentos para toda población mundial. A los niños y niñas ( y a muchos adultos), les llega el mensaje de que la causa de la desnutrición en muchos países es únicamente la falta de recursos económicos para adquirir alimentos. La profunda crisis alimentaria y sus causas, que traen consigo el reparto desigual de alimentos y la desnutrición, no es un tema que se divulgue, sobretodo en la etapa de educación primaria. Nuestra función como maestros y maestras es alertar sobre esta realidad y sus causas, que a continuación explico.
Según el informe Cómo afrontar la crisis alimentaria mundial (ONU, 2008) la actual crisis alimentaria mundial se debe, por una lado, a la subida de los precios de los alimentos básicos (arroz, soja, trigo...); combinada con malas cosechas y con la disminución de las reservas de alimentos, lo que limita el acceso a los más pobres de los países en desarrollo a estos alimentos.
Esta crisis niega uno de los derechos humanos elementales, el derecho a no padecer hambre ni desnutrición (Conferencia Mundial de la Alimentación, resolución 3348 (XXIX) de 17 de diciembre de 1974.), pero también es un obstáculo para el desarrollo de los pueblos, ya que compromete la salud, el bienestar de las madres y la capacidad de ganarse el sustento.
Por lo que hace referencia a las madres/mujeres, cabe decir que son la parte más afectada de esta crisis, ya que son las últimas a ser alimentadas en los hogares pobres. El hambre repercute en la educación de derechos de igualdad de género, y va en detrimento de la educación y la salud de la comunidad.
Por otro lado el cambio climático y las sequías recientes de países productores, dificultan la producción necesaria de alimentos que demanda nuestro planeta, cada vez más poblado. El aumento del precio de la energía encarece la agricultura ( abonos, semillas, trasporte, maquinaria), lo que implica la baja productividad agrícola.
Otro aspecto a destacar es el aumento de la renta para algunos habitantes en los países de desarrollo, la urbanización, que disminuye la superficie de las explotaciones agrícolas, obliga a los agricultores a trabajar tierra frágiles ecológicamente. Los cambios de la dieta en los centros urbanos (basados en proteínas e hidratos de carbono)también repercute en una mayor producción de carne y sus derivados.
2. Comer insectos es algo asqueroso.
Según el Programa de insectos comestibles de la FAO, la Entomofagia (consumo de insectos por los seres humanos), se práctica en muchos países de todo el mundo, pero sobretodo en Asia, África y América Latina. Esta práctica es parte de la dieta de alrededor de 2.000 millones de personas, pero hasta hace muy poco este tema no había captado la atención de los medios de comunicación.
El uso de insectos como aliemento y para la fabricación de piensos ofrece numerosos beneficios medioambientales, sanitarios y sociales:
- Podrucen una décima parte de gases de efecto invernadero que el ganado.
- Transforman los reísduos en proteínas de alta calidad, que se pueden utilizar comopiensos.
- Consumen menos agua y son más resistentes a la sequía.
- Su cría depende de menos tierra que la ganadería.
Según el Programa de insectos comestibles de la FAO, la Entomofagia (consumo de insectos por los seres humanos), se práctica en muchos países de todo el mundo, pero sobretodo en Asia, África y América Latina. Esta práctica es parte de la dieta de alrededor de 2.000 millones de personas, pero hasta hace muy poco este tema no había captado la atención de los medios de comunicación.
El uso de insectos como aliemento y para la fabricación de piensos ofrece numerosos beneficios medioambientales, sanitarios y sociales:
- Medioambientales
- Podrucen una décima parte de gases de efecto invernadero que el ganado.
- Transforman los reísduos en proteínas de alta calidad, que se pueden utilizar comopiensos.
- Consumen menos agua y son más resistentes a la sequía.
- Su cría depende de menos tierra que la ganadería.
- Para la salud
- Proporcionan proteínas y nutrientes de alta calidad como la carne o el pescado. son ricos en fibra y micronutrientes (Hierro, magnesio, cobre...)
- riesgo reducido de transmitir enfermedades zoonóticas (de los animales a los humano, como gripe aviar, enfermedad vaca loca, etc.)
- Para la sociedad
- La cría ofrece estrategias de diversificación de los medios de vida. Se necesitan poca maquinaria y apenas inversión en equipos de recolección y cría.
- La población rural más necesitadas puede recolectarlos desde el medio, procesarlos y venderlos, y así garantizarse el sustento.
- Nuevas oportunidades empresariales en un sector apenas explotado.
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